IM OPTICAS nº 7

12 EL ÓPTICO OPTOMETRISTA Eva Duran Óptica Rueda (Girona) Eva Duran Anglada es una ópticao optometrista especializada en estrabismos, optometría pediátrica y terapia visual, terapia deportiva, problemas de aprendizaje y reflejos primitivos. Trabaja en Óptica Rueda, un negocio que nació en la ciudad de Girona en el año 1973 de la mano de Josep Mª Rueda, “pero fue su hijo, F. Xavier Rueda, quien dio el impulso necesario para poder convertirla en un referente entre las ópticas de la provincia de Girona”, explica. Gracias a su expansión, “los centros ofrecen diferentes servicios y soluciones para las diversas problemáticas que existen en nuestra sociedad”. Actualmente, dispone de cinco centros, de los cuales dos se sitúan en la ciudad de Girona y los tres restantes en Anglès, Santa Coloma de Farners y Celrà. Analizando los retos actuales, Eva Duran considera que “el envejecimiento de la población y el uso intensivo de dispositivos electrónicos obliga a estar constantemente buscando soluciones para las dificultades visuales que padecen nuestros clientes”. Sobre todo, “teniendo en cuenta que el 63% de la población española sufre problemas visuales, una tendencia que seguirá al alza durante los próximos años”. Por consiguiente, “se trata de un reto muy importante, tanto para nosotros como para todos los profesionales de nuestro sector”. Básicamente, “los negocios de óptica particulares tenemos el reto de ofrecer los mejores servicios de atención al cliente y profesionalidad, así como aplicar las últimas tecnologías disponibles en el sector”. Una de las cosas que más valora Eva Duran de la profesión óptica es la relación con los pacientes. “Es muy importante poder dar siempre un servicio cercano, profesional, con valor añadido, con una buena relación calidad/precio y, sobre todo, con total transparencia y claridad de aquello que les estamos recomendando”, expone. Unos conceptos “que en nuestro sector se han dejado un poco de lado debido a la proliferación de negocios que solo priman el precio y el descuento”. Por otro lado, la evolución en los últimos años de la profesión óptica, gracias a la introducción de tecnologías más potentes, tanto en tratamiento de imágenes como en realidad virtual e Inteligencia Artificial, “han hecho que nuestra profesión avance mucho más rápido de lo que nos imaginamos”. Según Eva Duran, “toda la tecnología que hemos ido incorporando nos facilita la detección de alteraciones y disfunciones que antes no podíamos ver hasta las fases más avanzadas del problema”. Al fin y al cabo, “las nuevas tecnologías se han incorporado en todos los niveles optométricos”. Entre otras, “la introducción de la realidad virtual hace ya ocho años supuso un cambio de 360º en la organización, gestión y tratamiento de las terapias”. Por ello “ya hace tiempo que se incorpora, de forma general, tanto en lentes de contacto como en lentes oftálmicas”. De hecho, recientemente han incorporado WIVI, un software basado en visualización 3D “que permite evaluar las capacidades del sistema visual, así como el diseño y aplicación del tratamiento de terapia visual personalizado para cada paciente”. Eva Duran prevé que la Inteligencia Artificial puede ser una gran revolución, puesto que “nos puede ayudar en los protocolos optométricos, ya sea para una detección más eficaz o para tratar disfunciones binoculares no estrábicas”. Ahora mismo, advierte, “el sector óptico se encuentra en una situación de recuperación pospandemia, pero tenemos en el horizonte algunos problemas como la inflación, las roturas de stocks de los fabricantes o algunos factores externos de otros países, que producen una cierta inestabilidad global”. Ante todo, “debemos afrontar el futuro de la profesión con optimismo y con ilusión”. Con estos dos factores y con mucha formación, “podremos avanzar hacia un futuro lleno de constantes cambios tecnológicos que nos permitirán dar solución a muchas de las problemáticas que hoy en día tenemos”. Como, por ejemplo, la miopía, cuyo control, “mediante las técnicas disponibles, y las que en un futuro seguro que aparecerán, es un reto para todo profesional relacionado con la salud visual”. Asimismo, “tendremos muchos más casos con patologías asociadas, como el glaucoma o desprendimientos de retina”. Estos nuevos retos, y los que quedan por aparecer, así como las dificultades asociadas a ellos, concluye, “estoy segura de que harán mucho más interesante, si cabe, nuestra profesión”.

RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=